No son tiempos de Sandokan, de Tom Sawyer ni de La isla del Tesoro. Pero eso no es sinónimo de que los chicos no lean. Todo por el contrario. Los libreros tucumanos advierten que la oferta tan variada como importante de literatura infantil es una prueba irrefutable de que hay un ejército de jóvenes lectores. Harry Potter marca un antes y un después. Eso sí, para que los pequeños tomen el hábito de la lectura, los padres, además de ejemplo, deben ser una compañía.
El hábito de leer se hereda de padres a hijos
LIBRO A LIBRO. Lautaro y su papá, Ricardo Ponce, refuerzan sus vínculos recorriendo juntos un libro para niños, fundidos entre páginas y abrazos. LA GACETA / FOTO DE ENRIQUE GALINDEZ